Si hay un lugar por excelencia donde se generan claramente situaciones de estrés, ansiedad e incluso, en algunos casos, depresión, ese es el trabajo. Teniendo en cuenta que el 60% del tiempo que estamos despiertos lo empleamos en nuestro lugar de trabajo, muchos especialistas han llegado a la conclusión de que el lugar por el que hay que empezar a implantar programas para una buena salud y educación mental es nuestra oficina o lugar de trabajo.
Así lo confirma un estudio elaborado por el doctor Sam Harvey, Psiquiatra y jefe de del Programa de Investigación sobre Salud Mental en el Trabajo en la UNSW de Australia. Tal y como explica, “hemos llevado a cabo una investigación sistemática por todo el mundo para identificar los mejores trabajos que valorasen los programas de prevención de depresión en el trabajo”.
Los resultados de este meta análisis han sido recientemente publicados en BMC Medicine y resultan verdaderamente significativos. Muestran, por primera vez, evidencia de que los programas preventivos en cuanto a la depresión en el trabajo han ayudado a reducir los síntomas de esta enfermedad en los empleados.
La primera de las conclusiones que extraen es que el entrono laboral es un buen lugar para poner en marcha un programa preventivo en cuanto a la salud mental. La segunda es que queda evidenciado el poder que tiene la comunicación emitida desde el lugar donde se trabaja. Los mensajes se focalizan mejor y las acciones para implementar la salud en el trabajo tienen mayor efectividad.
Otro de las realidades que se han podido constatar a raíz de esta investigación que las terapias cognitivas al respecto demostraron un calado considerable. Tanto en grupo como de forma individual, las intervenciones enseñaban a los empleados a comprender sus emociones, pensamientos y comportamientos y a saberlos canalizar aún en situaciones de estrés. Las técnicas de autocontrol, adaptación y respiración formaban parte de este programa.
Tal y como apunta el doctor Harvey, “es necesario que cada uno de nosotros, independientemente de la labor que desempeñemos, seamos capaces de asimilar lo que nos ocurre y lo que pensamos. Sólo de esa manera se pueden aplicar las técnicas existentes para manejar las situaciones y conseguir que no nos veamos desbordados”. Los especialistas en psiquiatría y en terapias relacionadas con la salud mental que han participado en este trabajo coinciden en los beneficios de estas tácticas para frenar los primeros síntomas de ansiedad o depresión.
No hay que olvidar que hace justo un año la OIT (Organización Internacional del Trabajo) alertó el estrés la ansiedad y la depresión son unas de las enfermedades profesionales más comunes a nivel mundial, siendo también el foco de la Agencia Europea para la seguridad y salud en el trabajo en el periodo 2014-2015.
Además, no prestar atención a estas problemáticas puede acabar, a parte de mermando la salud de los afectados, reduciendo su productividad y aumentando de forma drástica los gastos de los sistemas sociales de salud. Sin embargo, y tal y como muestra el estudio que hemos citado, cada vez hay más preocupación y voluntad de instaurar medidas para frenar estas enfermedades relacionadas con la mente.
Fuente: http://prevenblog.com/
Esta publicación fue mencionada sin realizarle modificaciones, indicando su fuente original. Está hecha con fines académicos y de difusión del tema. Esperamos no ocasionar incomodidades por mencionar esta publicación en nuestro blog. De ser necesario será retirada.

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